Como EQUILIBRAR EMOCIONES con ACUPRESIÓN

Cuando tengas algunas de estas sensaciones solo tienes
que presionar como ves en la imagen durante unos minutos
y verás como sientes mas tranquilidad y relajación.

 

Abrazos de luz

 

Assaya

NEUROCIENCIA – TU MENTE INMORTAL ENTREVISTA A JOE DISPENZA

NEUROCIENCIA – TU MENTE INMORTAL ENTREVISTA A JOE DISPENZA

28JUN

miércoles, 27 de junio de 2012

 

NEUROCIENCIA – TU MENTE INMORTAL ENTREVISTA A JOE DISPENZA

MARIO LIANI

27 DE JUNIO, 2012

Hace algo más de veinte años, Joe Dispenza (de los maestros de “Y tú qué sabes”), fue arrollado por un todoterreno cuando participaba en un triatlón. El diagnóstico de los cuatro cirujanos que consultó coincidía, tenía que operarse inmediatamente, debían implantarle barras de Harrington (de 20 a 30 centímetros desde la base del cuello hasta la base de la columna), ya que la tomografía demostraba que la médula estaba lesionada y que podría quedarse paralizado en cualquier momento.

Dispenza, que era quiropráctico, sabía muy bien lo que eso significaba: una discapacidad permanente y, muy probablemente, con un dolor constante. Su decisión fue arriesgada: intentaría ayudar a su cuerpo a que se recuperara de manera natural, conocía bien todo lo concerniente a huesos y músculos e ideó un plan de acción que incluía autohipnosis, meditación, una dieta que ayudara a sus huesos a regenerarse y ciertos ejercicios en el agua. Se recuperó totalmente en un tiempo récord y decidió ahondar en el tema.

Durante ocho años, estudió las remisiones espontáneas de enfermedades y le sorprendieron tanto los resultados que decidió volver a la universidad para intentar explicar científicamente lo que había descubierto: el poder de nuestro cerebro como director ejecutivo del cuerpo.

Joe Dispenza estudió Bioquímica en la Universidad Rutgers de New Brunswickle, en Nueva Jersey; obtuvo el doctorado en Quiropráctica en la Life University de Atlanta, donde se licenció magna cum laude y recibió el premio Clinical Proficiency Citation por la extraordinaria calidad de su relación con los pacientes. Miembro de la International Chiropractic Honor Society, ha cursado estudios de posgrado en neurología, neurofisiologí a, función cerebral, biología celular, genética, memorización, química cerebral, envejecimiento y longevidad. Desde 1997 ha dado conferencias ante más de diez mil personas en 17 países de los cinco continentes. A finales de mayo hablará en Madrid y Barcelona coincidiendo con la edición española de su libro Desarrolla tu cerebro.

“Podemos cambiar la mentalidad al crear nuevos cableados en el cerebro y fortalecerlos con nuestro pensamiento”

¿Cómo empezó a interesarse por el cerebro?

He entrevistado a cientos de personas que han sido diagnosticadas con enfermedades -tumores malignos y benignos, enfermedades cardiacas, diabetes, alteraciones respiratorias, hipertensión arterial, colesterol alto, dolores músculo esqueléticos, raras alteraciones genéticas para las que la ciencia médica no tiene solución…-, pero cuyo cuerpo se ha regenerado por sí solo sin la ayuda de una intervención médica convencional, como la cirugía o los fármacos.

¿Milagro?

Observé que una de las causas principales de esas remisiones espontáneas era que habían cambiado su forma de pensar, así que volví a la universidad e hice la carrera de neurociencias para poder explicar qué es lo que ocurría. Cuando afirmo que nuestros pensamientos se convierten literalmente en materia, me baso en la más pura vanguardia científica. Básicamente, esos individuos cambiaron la arquitectura neurológica de su cerebro.

Estimulante curiosidad la suya.

Todas esas personas que tenían una remisión espontánea compartían cuatro cualidades específicas. Lo primero es que todas aceptaron, creyeron y entendieron que había una inteligencia superior dentro de ellos, da igual si la calificaban de divina, espiritual o subconsciente. Lo segundo es que todas aceptaron que fueron sus propios pensamientos y sus propias reacciones las que crearon su enfermedad, y puedo hablar y citar estudios sobre cualquiera de estos temas durante media hora. Hay un floreciente campo científico llamado psico-neuroinmunología que demuestra la conexión existente entre la mente y el cuerpo.

Le creo, pero avancemos en sus conclusiones.

La tercera característica común es que cada persona decidió reinventarse a sí misma para llegar a ser otro, y los estudios actuales en neurociencias muestran que esto es totalmente posible. Por último, tenían en común que durante el periodo en que intentaban meditar o imaginar en qué querían convertirse, hubo tiempos largos en que perdieron la noción del tiempo y el espacio.

¿Y eso qué significa?

El lóbulo frontal representa un 40% ciento de la totalidad del cerebro, y cuando estamos de verdad concentrados o focalizados, el lóbulo frontal actúa como un control de volumen. Como tiene conexiones con todas las demás partes del cerebro, puedo rebajar el volumen del tiempo y del espacio. En otras palabras, los circuitos que tienen que ver con mover tu cuerpo, sentirlo, percibir lo que hay fuera y percibir el tiempo pasan a un segundo plano, y el pensamiento se convierte en la experiencia en sí, es más real que cualquier otra cosa. De este modo el lóbulo frontal elimina todo lo que no es prioritario para focalizarse en un único pensamiento, y es en ese momento en que el cerebro rehace su cableado.

¿En qué se traduce?

Aquello en lo que pensamos y en lo que concentramos nuestra atención con más frecuencia es lo que nos define a escala neurológica. Un reciente estudio demuestra que las grandes ideas surgen cuando uno está relajado, pensando en otras cosas. Entre la intención y el rendirse. Antes se creía que la parte derecha del cerebro es la parte emocional o sentimental, el lado creativo, y la izquierda, la racional o lógica. Pero de hecho, el lado derecho del cerebro es el responsable de procesar la novedad cognitiva, las nuevas ideas que, cuando ya están memorizadas, cuando se convierten en familiares, pasan al lado izquierdo del cerebro. Es lo que conocemos como rutina cognitiva.

¿Cambiar las marchas del coche?

Todas esas cosas que hacemos sin pensar, sí. Esa es la razón de que cuando un neófito escucha música la oiga con el lado derecho del cerebro, pero un músico profesional lo haga con el izquierdo. Esto significa que tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas y recordarlas, es la manera que tiene la evolución de hacer conocido lo desconocido. Podemos cambiar nuestra mentalidad. Al crear nuevos cableados y fortalecerlos con nuestro pensamiento, dándoles prioridad, los que no utilizamos tienden a desaparecer.

Usted habla de inteligencia espiritual, ¿qué es eso, cómo lo explica desde un punto de vista científico?

No hay nada místico en ello. Se trata de la misma inteligencia que organiza y regula todas las funciones corporales. Esta fuerza hace que nuestro corazón lata ininterrumpidamente unas cien mil veces cada día sin que nosotros pensemos siquiera en ello, y se encarga de las sesenta y siete funciones del hígado, aunque la mayoría de la gente ni siquiera sabe que ese órgano realiza tantas tareas. Esta inteligencia sabe cómo mantener el orden entre las células, los tejidos, los órganos y los sistemas corporales, porque ha sido ella quien ha creado el cuerpo a partir de dos células individuales.

¿El poder que da origen al cuerpo es el poder que lo mantiene y lo sana?

El cerebro no puede cambiar el cerebro porque es sólo un órgano, y la mente no puede cambiar el cerebro porque es un producto del cerebro. Así que tiene que existir algo que está operando en el cerebro para que cambie la mentalidad.

¿Cómo define ese algo?

Ja, ja, ja, esa es una pregunta muy filosófica, dos botellas de vino y quizá cuatro horas, porque se trata de la búsqueda del ser. Pero por el momento es curiosamente la ciencia la que nos permite explicar que efectivamente tenemos control sobre nuestra mente y nuestro cerebro, es decir, que no somos un efecto de nuestros procesos biológicos sino una causa. Básicamente, más allá de mis estudios sobre las remisiones espontáneas de enfermedades, lo que intento transmitirle es que nuestros pensamientos provocan reacciones químicas que nos llevan a la adicción de comportamientos y sensaciones y que cuando aprendemos cómo se crean esos malos hábitos, no sólo podemos romperlos, sino también reprogramar y desarrollar nuestro cerebro para que aparezcan en nuestra vida comportamientos nuevos.

¿Y la predestinación genética?

La investigación científica de vanguardia está mostrando que la genética tiene la misma plasticidad que el cerebro. Los genes son como interruptores, y es el estado químico en que vivimos el que hace que algunos estén encendidos y otros apagados. Se ha realizado un estudio muy interesante en Japón con enfermos dependientes de la insulina tipo dos que mostraba cómo los enfermos sometidos a programas de comedia normalizaban su nivel de azúcar en sangre sin necesidad de insulina. Veinticuatro genes activados sólo por el hecho de reírse. Los genes son igual de plásticos que nuestro tejido neuronal.

¿Cada vez que pensamos fabricamos sustancias químicas?

Así es, y estas sustancias a su vez son señales que nos permiten sentir exactamente cómo estábamos pensando. Así que si tienes un pensamiento de infelicidad, al cabo de unos segundos te sientes infeliz. El problema es que en el momento en que empezamos a sentir de la manera en que pensamos, empezamos a pensar de la manera en que nos sentimos, y eso produce aún más química.

Un círculo vicioso.

Sí, y así se crea lo que llamamos el estado de ser. La repetición de estas señales hace que algunos genes estén activados y otros apagados. Memorizamos este estado como nuestra personalidad, así que la persona dice: “Soy una persona infeliz, negativa, o llena de culpa”, pero en realidad lo único que ha hecho es memorizar su continuidad química y definirse como tal. Nuestro organismo se acostumbra al nivel de sustancias químicas que circulan por nuestro torrente sanguíneo, rodean nuestras células o inundan nuestro cerebro. Cualquier perturbación en la composición química constante, regular y confortable de nuestro cuerpo dará como resultado un malestar.

Estamos enganchados a nuestra química interna.

Sí, haremos prácticamente todo lo que esté en nuestra mano, tanto consciente como inconscientemente y a partir de lo que sentimos, para restaurar nuestro equilibrio químico acostumbrado. Es cuando el cuerpo ya manda sobre la mente.

¿Propone cambiar la química cerebral con nuestro pensamiento?

Es una parte de mi trabajo, no se trata sólo de cambiar la química cerebral, también los circuitos cerebrales, el cableado. Si podemos forzar al cerebro a pensar con otros patrones o secuencias, estamos creando una nueva mente. El principio de la neurociencia es que si las células neuronales se activan conjuntamente, se entrelazan creando una conexión más permanente. Una persona ante una situación, por nueva que sea, recurre a esa conexión, es decir, repite el mismo pensamiento una y otra vez y da las mismas respuestas, su cerebro no cambia, vive con la misma mente cada día.

¿Cómo interrumpir el ciclo?

A través del proceso de conocimiento y de la experiencia podemos cambiar el cerebro. Es buena idea examinar constantemente qué podemos cambiar dentro de nosotros. Si cada mañana nos planteáramos cuál es la mejor idea que podemos tener de nosotros mismos, tendríamos otro tipo de mundo.

¿Qué preguntas debemos hacernos para sentir de otra manera?

La mayoría de las personas cree que las emociones son reales.. Las emociones y los sentimientos son el producto final, el resultado de nuestras experiencias. Si no hay experiencias nuevas o vividas de otra manera, vivimos siempre en la actualización de sentimientos pasados. Se trata del mismo proceso químico vez tras vez. Una pregunta que ayudaría a cambiarnos es: ¿qué sentimiento tengo cada día que me sirve de excusa para no cambiar? Si las personas empiezan a decirse: yo puedo eliminar la culpa, la vergüenza, las sensaciones de no merecer, de no valer….; si podemos eliminar esos estados emocionales destructivos, empezamos a liberarnos, porque son estos estados emocionales los que nos impulsan a comportarnos como animales con grandes almacenes de recuerdos. ¿Cuál es el mayor ideal de mí mismo? ¿Qué puedo cambiar de mí mismo para ser mejor persona? ¿A quién en la historia admiro y qué quiero emular?

Pero saber quién quieres ser no es suficiente para cambiar tu cableado.

No. El conocimiento es lo que precede a la experiencia. Aprender una información es personalizarla y aplicarla. Debemos modificar nuestro comportamiento para poder tener una nueva experiencia que a su vez crea nuevas emociones. El conocimiento es para la mente; la experiencia, para el cuerpo. Tenemos que enseñar al cuerpo lo que la mente ha entendido intelectualmente. Si seguimos repitiendo esa experiencia, se archiva en un sistema nuevo en el cerebro, y eso permite pasar del pensar al hacer, al ser.

El siguiente paso es cambiar hábitos de comportamiento, tiene que haber acción.

El hábito más grande que tenemos que romper es el de ser nosotros mismos, porque la neurociencia y la psicología dicen que la personalidad ya esta formada antes de los 35 años, eso significa que tenemos los circuitos hechos para poder enfrentarnos a cualquier situación y, por lo tanto, vamos a pensar, a sentir y actuar de la misma manera el resto de nuestros días. Pero los últimos estudios muestran que es posible cambiar la personalidad en todas las etapas de la vida, para eso hay que convertir el hábito inconsciente en algo consciente, llegar a tener conciencia de esos pensamientos y sentimientos inconscientes.

¿Eso son 20 años de psicoanálisis?

Aunque llegues a entender intelectualmente que tu padre era muy dominante, eso no cambia tu condición. El primer paso siempre es aprender. Mientras vamos aprendiendo nueva información y empezamos a pensarla, la contrastamos con nuestras creencias y la analizamos, estamos cambiando nuestro cableado, construyendo una nueva mente. Una vez esa nueva mente está establecida, tenemos que empezar a pensar cómo mostrarla, y ahí entra el cuerpo. Cualquier proceso de cambio requiere el desaprender y el reaprender

DIME QUE TE DUELE…Y TE DIRE QUE SIGNIFICA.

  • El corazón representa el amor, y la sangre el júbilo. El corazón es la bomba que, con amor, hace que el júbilo cir­cule por nuestras venas. Cuando nos privamos del amor y el júbilo, el corazón se encoge y se enfría, y como resultado, la circulación se hace perezosa y vamos camino de la anemia, la angina de pecho y los ataques cardíacos.
Pero el corazón no nos «ataca». Somos nosotros los que nos enredamos hasta tal punto en los dramas que nos crea­mos que con frecuencia dejamos de prestar atención a las pequeñas alegrías que nos rodean. Nos pasamos años expul­sando del corazón todo el júbilo, hasta que, literalmente, el dolor lo destroza. La gente que sufre ataques cardíacos nun­ca es gente alegre. Si no se toma el tiempo de apreciar los placeres de la vida, lo que hace es prepararse un «ataque al corazón».

Corazón de oro, corazón de piedra, corazón abierto, sin corazón, todo corazón… ¿cuál de estas expresiones es la que cree que se ajusta más a usted?

El cuerpo

«Con amor escucho los mensajes de mi cuerpo.-

Estoy convencida de que nosotros mismos creamos todo lo que llamamos «enfermedad». El cuerpo, como todo en la vida, es un espejo de nuestras ideas y creencias. El cuerpo está siempre hablándonos; sólo falta que nos molestemos en escucharlo. Cada célula de su cuerpo responde a cada una de las cosas que usted piensa y a cada palabra que dice.

Cuando un modo de hablar y de pensar se hace continuo, termina expresándose en comportamientos y posturas cor­porales, en formas de estar y de «mal estar». La persona que tiene continuamente un gesto ceñudo no se lo creó tenien­do ideas alegres ni sentimientos de amor. La cara y el cuer­po de los ancianos muestra con toda claridad la forma en que han pensado durante toda una vida. ¿Qué cara tendrá usted a los ochenta años?

En este capítulo no sólo incluyo mi lista de «modelos mentales probables» que crean enfermedades en el cuerpo, sino también los «nuevos modelos o afirmaciones mentales» que se han de usar para crear salud, y que ya aparecieron en mi libro Curar el cuerpo. Además de estas breves enume­raciones, me detendré en algunas de las afecciones más co­munes, para darles una idea de cómo nos creamos estos pro­blemas.

No todos los equivalentes mentales son válidos en un ciento por ciento para todos. Sin embargo, nos servirán como punto de referencia para comenzar a buscar la causa de la enfermedad. En Estados Unidos muchas personas que trabajan en el campo de las terapias alternativas usan mi li­bro Curar el cuerpo en su trabajo cotidiano, y encuentran que las causas mentales explican entre un noventa y un no­venta y cinco por ciento de los casos.

Los oídos representan la capacidad de oír. Cuando hay problemas con los oídos, eso suele significar que a uno le está pasando algo de lo que no se quiere enterar. El dolor de oídos indica que lo que se oye provoca enfado.

Se trata de un dolor común en los niños, que a menudo tienen que oír en casa cosas que realmente no quieren escu­char. Con frecuencia, las normas de la casa prohíben a los niños expresar su enojo, y su incapacidad para cambiar las cosas les provoca el dolor de oídos.

La sordera representa una negativa, que puede venir de mucho tiempo atrás, a escuchar a alguien. Observen que cuando un miembro de una pareja es «duro de oído», gene­ralmente el otro es charlatán.

La cabeza nos representa. Es lo que mostramos al mundo, la parte de nuestro cuerpo por la cual generalmente nos re­conocen. Cuando algo anda mal en la región de la cabeza, suele significar que sentimos que algo anda mal en «noso­tros».

El pelo representa la fuerza. Cuando estamos tensos y asustados, es frecuente que nos fabriquemos estas «bandas de acero» que se originan en los músculos de los hombros y desde allí suben a lo alto de la cabeza; a veces incluso rodean los ojos. El pelo crece desde los folículos pilosos, y cuando hay mucha tensión en el cuero cabelludo, puede estar some­tido a una presión tal que no le deja respirar, provocando así su muerte y su caída. Si la tensión se mantiene y el cuero ca­belludo no se relaja, el folículo sigue estando tan tenso que el pelo nuevo no puede salir, y el resultado es la calvicie.

En las mujeres, la calvicie ha ido en aumento desde que empezaron a entrar en el «mundo de los negocios», con to­das sus tensiones y frustraciones, aunque no se hace tan evi­dente en ellas porque las pelucas para mujeres son suma­mente naturales y atractivas. Lamentablemente, los postizos masculinos todavía son demasiado visibles desde bastante lejos.

Estar tenso no es ser fuerte. La tensión es debilidad. Es­tar relajado, centrado y sereno, eso es ser realmente fuerte. Sería bueno que todos relajásemos más el cuerpo, y muchos necesitamos también relajar el cuero cabelludo.

Inténtelo. Dígale a su cuero cabelludo que se relaje, y ob­serve si hay alguna diferencia. Si tiene una sensación percep­tible de relajación, yo le diría que practique con frecuencia este ejercicio.

Los ojos representan la capacidad de ver, y cuando tene­mos problemas con ellos eso significa, generalmente, que hay algo que no queremos ver, ya sea en nosotros o en la vida, pasada, presente o futura.

Siempre que veo niños pequeños que usan gafas, sé que en la casa está pasando algo que ellos no quieren mirar. Ya que no pueden cambiar la situación, encuentran la manera de no verla con tanta claridad.

Muchas personas han tenido experiencias de curación im­presionantes cuando se han mostrado dispuestas a retroce­der en el pasado para hacer una «limpieza», y tirar aquello que no querían ver uno o dos años antes de que tuvieran que em­pezar a usar las gafas.

¿No estará usted negando algo que sucede en su presen­te? ¿Qué es lo que no quiere enfrentar? ¿Tiene miedo de contemplar el presente o el futuro? Si pudiera ver con clari­dad, ¿qué vería que ahora no ve? ¿Puede ver lo que está ha­ciéndose a sí mismo?

Sería interesante considerar estas preguntas.

ARTICULACIONES:
Permiten la producción de movimientos con gracia y soltura. Si tenemos las articulaciones agarrotadas e incapaces de moverse nos volvemos rígidos, nuestro medio de expresión se toma rígido e inflexible.

A través de las articulaciones podemos expresarnos con facilidad y propiedad. Las articulaciones contienen tejido duro, tejido blando y líquidos, de modo que los problemas en la zona pueden afectar uno o más de estos tres aspectos.

Una inflamación en las articulaciones revela, por tanto, una resistencia o irritación respecto al movimiento, tal vez un temor a lo que nos espera delante, o una dificultad en someternos a ello. Hay una falta de la energía que se desplaza por las articulaciones, lo que indica que estamos tomando energía de esa parte de nuestro cuerpo-mente. Esto dependerá de la zona del cuerpo afectada.

Así, por ejemplo, las articulaciones del hombro, codos y muñecas nos permiten desplazar la energía desde el corazón hasta las manos, para que podamos expresar nuestros sentimientos afectivos. Estas articulaciones autorizan además la libre expresión de nuestra energía creativa y activa, nuestras aptitudes manipuladoras y ejecutivas. Una disfunción en cualquiera de esas articulaciones puede indicar un temor a expresar esa energía, una contrariedad o resistencia a ello

Los dolores de cabeza provienen del hecho de desautori­zarnos a nosotros mismos. La próxima vez que le duela la ca­beza, deténgase a pensar cómo y cuándo ha sido injusto con usted mismo. Perdónese, no piense más en el asunto, y el co­lor de cabeza volverá a disolverse en la nada de donde salió.

Las migrañas o jaquecas se las crean las personas que quieren ser perfectas y que se imponen a sí mismas una pre­sión excesiva. En ellas está en juego una intensa cólera repri­mida. Es interesante señalar que casi siempre una migraña se puede aliviar masturbándose, si uno lo hace tan pronto como el dolor se inicia. La descarga sexual disuelve la ten­sión y, por lo tanto, el dolor. Tal vez a usted no le apetezca masturbarse en ese momento, pero vale la pena probarlo. No se pierde nada.

Los problemas en los senos paranasales, que se manifies­tan en la cara, en la zona más próxima a la nariz, significan que a uno lo irrita alguien que es una presencia muy próxi­ma en su vida. Hasta es posible que sienta que esa persona lo está sofocando o aplastando.

Empezamos por olvidarnos de que las situaciones las creamos nosotros, y entonces abdicamos de nuestro poder, culpando a otra persona de nuestra frustración. No hay per­sona, lugar ni cosa que tenga poder alguno sobre nosotros, porque en nuestra mente la única entidad pensante somosnosotros. Nosotros creamos nuestras experiencias, nuestra realidad y todo lo que hay en ella. Cuando creamos en nuestra mente paz, armonía y equilibrio, eso es lo que en­contramos en la vida.

La espalda representa nuestro sistema de apoyo. Tener problemas con ella significa generalmente que no nos senti­mos apoyados, ya que con demasiada frecuencia creemos que sólo encontramos apoyo en nuestro trabajo, en la fami­lia o en nuestra pareja, cuando en realidad contamos con el apoyo total del Universo, de la Vida misma.

La parte superior de la espalda tiene que ver con la sen­sación de no tener apoyo emocional. «Mi marido (mujer, amante, amigo o jefe) no me entiende o no me apoya.»

La parte media se relaciona con la culpa, con todo eso que dejamos a nuestras espaldas. ¿Tiene usted miedo de ver lo que hay allí detrás, a sus espaldas? ¿Quizá se lo está ocul­tando? ¿Se siente apuñalado por la espalda?

¿Se encuentra realmente agotado? Sus finanzas, ¿están he­chas un lío, o usted se preocupa excesivamente por ellas? Entonces, es probable que tenga molestias en la zona lum­bar. La causa está en la falta de dinero o el temor de no tener lo suficiente. La cantidad que usted tenga no tiene nada que ver con eso.

La garganta representa nuestra capacidad de «defender­nos» verbalmente, de pedir lo que queremos, de decir «yo soy», etcétera. Cuando tenemos problemas con ella, eso sig­nifica generalmente que no nos sentimos con derecho a ha­cer esas cosas. Nos sentimos inadecuados para hacernos valer.

El dolor de garganta es siempre enfado. Si además hay un resfriado, existe también confusión mental.

La laringitis significa generalmente que uno está tan enojado que no puede hablar.

La garganta representa también el fluir de la creatividad en nuestro cuerpo. Es el lugar del cuerpo donde expresamos nuestra creatividad, y cuando la frustramos y la sofocamos, es frecuente que tengamos problemas de garganta. Todos sabemos cuántas personas hay que viven toda su vida para los demás, sin hacer jamás lo que quieren. Siempre están complaciendo a madres, cónyuges, amantes o jefes. La amigdalitis y los problemas tiroideos no son más que crea­tividad frustrada, incapaz de expresarse.

El centro energético situado en la garganta, el quinto chakra, es el lugar del cuerpo donde tiene lugar el cambio. Cuando nos resistimos al cambio, o nos encontramos en pleno cambio, o estamos intentando cambiar, es frecuente que tengamos mucha actividad en la garganta o cuando oiga toser a otra persona. Cuando tosa, pregúntese: «¿Qué es lo que se acaba de decir? ¿A qué estamos reaccionando? ¿Es resistencia y obstinación, o es que el proceso de cambio se está produciendo?». En mis seminarios, uso las toses como un medio de autodescubrimiento. Cada vez que alguien tose, hago que se toque la garganta y diga en voz alta: «Es­toy dispuesto a cambiar» o «Estoy cambiando».

Read more:EF http://energiasfemeninas.ning.com/profiles/blog/show?id=3761689%3ABlogPost%3A814205&xgs=1&xg_source=msg_share_post#ixzz1fmYXfkdb

EL QUE NO ENFRENTA SU VERDAD, IRREMEDIABLEMENTE ENFERMARA…

EL que no enfrenta su verdad irremediablemente enfermará



Son muy pocas las personas que pueden enfrentar una enfermedad con un
sentido profundo, con el sentido de enterarse de qué es lo que está
sucediendo y por qué se ha manifestado su enfermedad. A la mayoría de las
personas les resulta muy cómodo y tranquilizador el uso de fármacos o una
cirugía para mejorar su estado de salud. Acudir a la medicina tradicional
para superar su dolencia lo mas pronto posible se convierte en el único
propósito, perdiendo de vista la inmensa información que esa dolencia le
puede aportar a su vida para mejorar algún aspecto importante y además,
para evitar volver a enfermar de lo mismo o de otras dolencias que se
relacionan con el mismo tema.

La persona que recibe su enfermedad sabiendo que es un estado de
desequilibrio producido en su interior comenzará a informarse, observarse,
corregirse y aprenderá algo importante para su vida, sin dar tanta
importancia a la dolencia en si misma, sino, rescatando el mensaje mas
valioso que es conocer la causa del desequilibrio. La persona que logra
comprender el mensaje sana de inmediato y es muy poco probable que vuelva a
manifestar la misma enfermedad nuevamente. Cuando acepta el reto, su vida
mejora en los aspectos que se relacionan a la creación de su enfermedad,
teniendo la posibilidad de desarrollarse mas plenamente, mas sano y mas
feliz.

La persona que se deja sanar por agentes externos, sin hacer los cambios
internos, tiene muchas probabilidades de volver a manifestar la misma
enfermedad varias veces, y si se ha acogido a una cirugía es posible que
luego enferme otros órganos del cuerpo.

Cuando comprendemos que la enfermedad es una posibilidad de crecer y
hacernos más fuertes, las cosas se desarrollan de forma muy distinta a lo
que sucede, con una persona que aun no lo ha comprendido. Es verdad que
resulta muy sencillo acallar un dolor con un analgésico, y olvidarse del
asunto, pero también es verdad que la tarea que emprende el que comienza a
escavar en su interior a partir de ese dolor físico, saldrá renovado, mas
maduro, mas consciente y con la practica no volverá a necesitar enfermar
para mejorar algún aspecto de su vida.

Se sabe de lugares donde las personas gozan de una excelente salud y una
larga vida y se han trazado factores claves que determinan esa condición.
Ellos son más felices, ríen mucho, tienen más libertad, más tranquilidad y
disfrutan de la vida en una forma más acentuada que los demás. Por alguna
razón, ellos han descubierto que se puede vivir en perfecta salud y lo
practican.

No podemos desconocer que al comenzar a observarnos vamos a encontrar una
infinidad de cosas desagradables que en muchas ocasiones nos hacen sentir
aun más mal que antes de hacerlo. Sin embargo, la tarea dará sus frutos sin
excepción y los beneficios serán elocuentes.

La gran tarea de observarse es una bendición, si bien a veces dolorosa al
principio, luego se vuelve tan agradable y necesaria como el aire para
respirar. Será necesario atravesar las grandes verdades espirituales, las
grandes verdades emocionales y las grandes verdades mentales, para llegar
al mundo físico donde solo se está manifestando lo que sucede en nuestros
cuerpos energéticos.

Esto requiere tanta paciencia y tanto amor por uno mismo, que a veces
creemos estar en una travesía titánica que solo podría realizar algún ser
con poderes especiales y divinos. Sin embargo, todos y cada uno de nosotros
se encuentra perfectamente capacitado para llevarla a cabo.

Lo más complicado de esto, puede ser iniciar la búsqueda en el interior que
nosotros mismos fuimos creando con la aceptación de nuestra realidad, con
las experiencias de vida, con las ideas de la conciencia colectiva y que
dejamos entrar sin haber podido filtrar. Permitimos entrar mucha
información y muchas emociones que no corresponden a nuestra condición de
seres divinos eternos y no nos damos cuenta de ello porque no hemos tenido
las referencias de la verdad. Encontrar esto y revertirlo a veces es
realmente una hazaña, pero es absolutamente posible.

Parece tan normal permitir la entrada de ideas limitantes, incluso es mas,
si no lo hacemos nos sentimos extraños, fuera de lo normal, insensibles o
egoístas. Por ejemplo, cuando aceptamos la idea de que somos vulnerables,
creemos que cualquier situación o persona nos puede dañar, renunciando a
nuestra libertad y grandeza y como consecuencia de eso nos enfermamos. Otro
ejemplo es cuando aceptamos la idea de que estamos solos y desamparados,
renunciamos a la red y la fuente de la que formamos parte, renunciamos a la
seguridad del sustento que nos pertenece por derecho divino y como
consecuencia de eso enfermamos. Cada vez que renunciamos a alguna verdad
enfermaremos.

Muchas veces el desequilibrio energético se encuentra alojado en el cuerpo
emocional. La revisión mental nos resulta relativamente sencilla, comparada
con la revisión emocional. El cuerpo emocional es tan propio, tan interno y
tan característico, que nadie mas puede introducirse allí para hacer algo
por nosotros, solo nosotros podemos. ¿Quién puede llegar a saber con
precisión lo que estas sintiendo, las emociones que te están embargando?,
¿Quién puede encontrarlas por ti y quien puede reemplazarlas por ti? ¿Quién
puede tomar tus emociones y echarlas al tarro de la basura y ponerte dentro
las que te hacen bien? ¿Quién puede regalarte o venderte las emociones y
las verdades que te estas negando?

Por eso el camino a la sanación se hace angosto y pesado. Resulta tan
sencillo ingerir algo y olvidarte de todo. Sin embargo, nada que no sea
nuestro trabajo interior será verdaderamente sanador. Hemos venido aquí a
descubrir lo que somos, a darnos cuenta de que podemos volver al hogar, a
encontrar el camino de regreso casa y la enfermedad es una guía, una guía
maravillosa y valiosa, tan valiosa que hasta la puedes recibir con alegría.
¿Pero quien recibe su enfermedad con alegría? Generalmente, cuando
enfermamos nos llenamos de miedo, de dolor, de angustia, desesperación y
una urgencia por encontrar quien pueda arreglarlo por nosotros porque nos
sentimos indefensos.

Sentirnos indefensos frente a nuestra enfermedad no nos ayuda. Es
preferible darle la bienvenida y recibir su mensaje para iniciar la tarea
de corregir, crecer, amarnos, y aceptar nuestra grandeza infinita. Aceptar
esta verdad nos sanará definitivamente.

La ciencia, los fármacos y tantas otras cosas pueden ayudar a palear la
enfermedad, pero en definitiva solo cada cual puede sanarse a si mismo.
Muchas veces ni siquiera es necesario saber cual es exactamente el
desequilibrio que te afecta, a veces solo es necesario reconocer que algo
se puede mejorar para que el universo ofrezca las soluciones. Somos tan
amados y tan bendecidos, que el solo hecho de poner a disposición nuestro
desequilibrio a la voluntad de Dios puede sanarnos. No es necesario que
este proceso sea largo y doloroso, no hay ninguna necesidad de sentir dolor
y angustia. La persona que está más acostumbrada a revisarse se sentirá más
segura y tendrá la certeza de la sanación en cuanto se disponga a
comprender que algo de importancia sucede en su interior. No sentirá la
urgencia de mejorar y se tomará el espacio de reposo para mirarse con amor
a si misma y aprovechará la posibilidad de amarse un poco mas, cada vez un
poco mas. Esta persona a comprendido que ha enfermado justamente por eso,
porque debe aumentar el amor a si misma y lo hará.

Patricia González.

Cuando una banda de visionarios se une para empujar los límites del
universo conocido, abren de par en par las puertas atascadas de la
evolución para todos….

 EL REINO ANGELICO AMPLIFICA LA LUZ; EL REINO HUMANO LA DIFUNDE.   Arcangel Miguel…

 

Read more:EF http://energiasfemeninas.ning.com/profiles/blog/show?id=3761689%3ABlogPost%3A814627&xgs=1&xg_source=msg_share_post#ixzz1fmXN6RxZ

SALUD Y ESPIRITUALIDAD

La curación del cuerpo llega a través del alma y para ello necesitamos sentirnos conectados espiritualmente.

Sentir la conexión divina es saber que nada ocurre porque sí. Es saber que todo lo que nos pasa tiene un sentido, una razón de ser, que hay una inteligencia superior que guía nuestros pasos.

Lo único permanente, que perdura más allá de la tumba, es la conciencia, y justamente, es a la que menos caso se le hace y menos se tiene en cuenta.

En el momento en que empiezas a observar al pensador que hay dentro de tu mente, se activa un nivel de conciencia superior

Debemos aprender a auto-observarnos, en nuestra rutina habitual, para darnos cuenta que dentro nuestro hay una conciencia que está por encima de nuestra mente y pensamientos. Como dice Eckhart Tolle en su maravilloso libro EL PODER DEL AHORA.

En esos momentos nuestro cerebro entra en un estado alterado de conciencia y precisamente ahí es cuando estamos más receptivos a la curación espontánea.

El silencio  es la primera piedra del templo de la filosofía.
Pitágoras

MEDITACION

Es una de las prácticas del ámbito espiritual del ser humano más significativas e importantes y una de las que puede provocar cambios más contundentes y permanentes en el mismo a nivel de su conciencia.

Ayuda a incrementar nuestra sensibilidad, integración, conciencia y sabiduría sobre nosotros y sobre el universo.

El fundamento y esencia última de la meditación es hacer que el ser humano alcance mayores grados de perfección y plenitud, los cuales implican un mayor conocimiento y toma de conciencia de realidades que se encuentran más allá del mundo físico.

La meditación nos abre de par en par la puerta para acceder al conocimiento de quien somos verdaderamente. Meditar es una práctica estupenda para resonar con la verdad, con tu verdad, a través de la intuición te acerca a la luz y al conocimiento, y es el primer paso para curarse.

A veces solamente trayendo a la conciencia el problema, la enfermedad o el síntoma se resuelve. Además meditar, es gratis, no cuesta dinero. La meditación es una llave maestra que te pone en contacto directo con ese espacio de paz que reside en tu interior. Una hora de meditación equivale a varias horas de sueño.

La meditación nos lleva hacia ese lugar donde no existe ni el tiempo ni el espacio, por ello si se practica de forma regular se consigue un rejuvenecimiento físico.

Para profundizar en el tema de la meditación:http://www.sabiduria.com/articulos/meditacion.pdf

Y ya para acabar, tenemos que recordar que los desafíos de la vida, son pruebas. La manera de lidiar con ellas, es el único indicador válido de nuestro nivel de conciencia.

Para sanar es esencial ver y reconocer la verdad acerca de nosotros mismos, acerca de nuestra participación en la creación de nuestros problemas, y de nuestra vida.

Es necesario que el paciente tenga un concepto interno de poder, generar la suficiente energía espiritual y recursos emocionales para que el proceso de curación ocurra. Hay que tener fe y esperanza. Creer es crear

Prosperamos y sanamos en momentos de éxtasis que es cuando el espíritu se hace más fuerte que el cuerpo, y en entonces cuando el cuerpo puede responder a los mandatos del espíritu, como dice Carolina Myss en su libro “Anatomía del espíritu”

“Verdadero” es lo que permanece, lo inmutable, lo que siempre es de la misma
manera.

Lo cambiante es meramente aparente.

La verdad es la idea (Platón) o
la forma (Aristóteles) que se halla oculta tras el velo de la apariencia.
Ella es lo realmente real, lo que más merece el nombre de “ser”.

«Todas  las  desdichas  del  hombre  derivan  del hecho de que no es capaz de estar sentado tranquilamente, solo, en una habitación».

Pascal
Herman Hesse en su fabuloso Síddhartha: «Hay en tu interior una quietud  y
un  santuario  al  que  puedes  retirarte  en  cualquier  momento  para  ser  tú  mismo».  Debes  saber  que  este  «tú mismo» es un milagro.

Fuente:La Salud a tu Alcance-

LA CURACIÓN A TRAVES DE LA RECONCILIACIÓN CON UNO MISMO


¿Por qué enfermamos?.

Cuando el desánimo, el resentimiento, la frustración y la falta de Amor por ti mismo aparecen en tu vida, tambien aparecen las enfermedades.

En la vida a veces tenemos problemas que no sabemos o no queremos resolver a nivel emocional, es entonces cuando van surgiendo síntomas de dolencias…al principio leves para irse conviertiendo en crónicas o en el peor de los casos mortales.

Desde este portal vamos a intentar dar una serie de pautas de autoconocimiento, para poder menejar de forma responsable nuestros desequilibrios físicos.

Lo primero y más importante es empezar un proceso de AUTO-ACEPTACIÓN de uno mismo y de tus circunstancias. Para desde la aceptación que es una posición de entrega y confianza en el Universo y a lo que nos ha dado, conseguir reconciliarnos con nosotros mismos en primer lugar.

Este milagro se produce cuando estamos en conexión ( 13 Hz en el DKG) con el Universo del que formamos y somos parte, ahí es cuando tiene lugar la apertura de los centros receptores de energía, inundando nuestro cuerpo, con todo el poder de autocuración al que todos tenemos acceso.

Enfermamos porque perdemos esa conexión, nos desconectamos de la fuente que da la energía a todos los seres vivos del Universo, que nos da todo lo que necesitamos.

Al actuar en contra de nuestros sentimientos, el cuerpo lo percibe como un ataque, cuando no atendemos a nuestras necesidades vitales también lo percibe como otro ataque. Y cuando nos llenamos de odio, resentimientos, dudas y miedos nos hacemos continuos ataques. Convirtiéndonos en enemigos de nosotros mismos.

Así una y otra vez vamos recorriendo la vida, pero en esos estados el cuerpo enferma sin lugar a dudas. La enfermedad es un aviso maravilloso que nos da el cuerpo de que le estamos maltratando….y aguanta tanto…

Todas o casi todas las enfermedades tienen su raíz en un problema emocional no resuelto en la persona.

La buena noticia es que podemos aprender a no enfermar y si ya estamos enfermos a curarnos a nosotros mismos, todos tenemos la capacidad de contribuir a nuestra propia curación.

Podemos hacerlo cambiando nuestros modelos de pensamientos, pues cambiando lo que pensamos cambiarán nuestros actos y como consecuencia cambiaran nuestros sentimientos hacia sentimientos más puros, de más amor lo que llevara a tener más energia y menos toxicidad en nuestro cuerpo. Ya que los pensamientos que nos perjudican son toxinas para el cuerpo. Si aprendemos a interpretrar con exactitud nuestras eociones podremos tomar las decisiones adecuadas en cada momento.

Abandonando la esclavitud de la falta de control mental caminaremos hacia una vida de libertad, pues dejaremos de estar sujetos a las restricciones de los pensamientos.

Dejando nuestras acciones en manos de una voluntad sujeta de forma natural a los sentimientos más nobles que todo ser humano tiene en su ser más profundo.

Para curarnos hemos de equilibrar nuestro cuerpo, mente y espiritu. Ya que aunque es en el cuerpo donde se manifiesta el problema, es en el espíritu donde está la semilla del problema, que se encarga la mente cuidadosamente de desarrollar a través de los pensamientos inadecuados.

Si tenemos una fuerte conexión con nuestro ser interior, unos pensamientos sanos y constructivos, además de cuidar de forma saludable nuestro cuerpo, estaremos sanos.

Cuando hay equilibrio entre las tres partes que nos forman, sentimos la alegría de vivir que es lo normal entre los seres vivos del Universo, nosotros no somos una excepción.

“Lo normal es tener salud, no estar enfermos”.

Si no cambias mentalmente frente a una actitud que te ha hecho enfermar, ni el mejor médico del mundo te podrá curar.

El Resentimiento es una de las emociones que más enfermedades produce junto con el miedo. Pero la densidad del resentimiento podemos cambiarla con el sentimiento del perdón, el perdón a nosotros mismos la mayor parte de la veces y luego a los demás.

El perdón beneficia al que lo da, no es para el que lo recibe ya que la carga emocional negativa la lleva el que no perdona.

La otra (mal llamada) emoción que causa muchas enfermedades es el Miedo, que es lo contrario al Amor, es un cierre a la entrada de energía a nuestro ser, es oponerte a vivir, es cerrarte a la experiencia que supone tener una vida con ilusiones aunque tengas que correr riesgos, no se puede tener miedo a vivir. Porque entonces te pierdes lo mejor de la vida que es crecer…si no experimentas, por miedo fracasar, nunca sabrás si hubieras tenido éxito y tu vida se convertirá en un cúmulo de frustraciones.

El miedo es sobre todo desconfianza, de ti mismo y de que el Universo no te de cosas buenas, siempre te da lo que necesitas en cada momento. Porque tú eres el que crea el Universo cada día. Es falta de fe en que tú te mereces lo mejor, tenemos miedo porque en el fondo esperamos lo peor.

Si perdonas y te liberas de los miedos, te podrás curar casi de cualquier cosa. Las palabras y los pensamientos que has tenido y pronunciado hasta el día de hoy son los que te han puesto en tu situación actual física y emocional.

Hagamos un esfuerzo que merece la pena recuperemos toda la Alegría y el Amor que traíamos al nacer, entonces eramos importantes y nos sentíamos el centro del mundo.

Los bebés son osados , piden lo que necesitan y expresan lo que sienten. Haz tú lo mismo. Recuerda que una vez hace mucho lo hacías.

“ ERES UN SER PERFECTO SOLO TIENES QUE QUERER RECORDARLO”.

FUENTE:Paloma Vela. (Directora División DKG) StarViewerTeam International 2011.